












El exgobernador de Neuquén, Jorge Augusto Sapag, realizó un profundo análisis sobre el impacto de Vaca Muerta en la economía argentina, los desafíos que enfrenta la provincia ante su acelerado crecimiento y la necesidad de planificar el desarrollo a largo plazo. También se refirió a las expectativas laborales que genera la actividad hidrocarburífera, la importancia de la educación y el futuro político del Movimiento Popular Neuquino (MPN).
Durante la entrevista, Sapag destacó que Vaca Muerta se convirtió en uno de los pilares estratégicos de la economía nacional. Según explicó, actualmente Neuquén concentra alrededor del 75% de la producción de petróleo y gas de la Argentina, una participación que permite sostener el abastecimiento energético y generar un importante ingreso de divisas.
El exmandatario señaló que la actividad hidrocarburífera representa una facturación cercana a los 100 millones de dólares diarios. En ese sentido, sostuvo que, sin el desarrollo de Vaca Muerta, el país atravesaría una situación energética mucho más complicada.
También planteó una perspectiva de crecimiento hacia 2035. Si se mantienen las inversiones y se realizan las obras necesarias, Argentina podría triplicar su producción de petróleo y gas y alcanzar exportaciones por unos 50.000 millones de dólares anuales.
Para Sapag, los hidrocarburos siguen siendo determinantes para el funcionamiento del país, teniendo en cuenta que representan una parte mayoritaria de la matriz energética nacional.
Otro de los puntos centrales de su análisis estuvo relacionado con el crecimiento poblacional y las expectativas que genera Vaca Muerta en otras regiones del país.
Sapag expresó preocupación por los mensajes de algunos funcionarios nacionales que promueven una migración masiva desde el conurbano bonaerense hacia Neuquén y otras provincias cordilleranas, bajo la expectativa de encontrar rápidamente oportunidades laborales.
Consideró que este tipo de declaraciones pueden generar falsas expectativas, especialmente porque el desarrollo hidrocarburífero requiere trabajadores capacitados y con formación específica.
Recordó que durante los últimos doce años Vaca Muerta generó aproximadamente 80.000 puestos de trabajo, pero aclaró que eso no significa que existan oportunidades laborales ilimitadas para quienes decidan trasladarse a la provincia sin preparación previa.
Además, advirtió sobre el impacto que produce la llegada permanente de nuevos habitantes. Según indicó, alrededor de 100 personas llegan diariamente a Neuquén, una situación que incrementa la demanda de viviendas, escuelas, hospitales, rutas y otros servicios esenciales.
En este contexto, destacó la importancia de utilizar las regalías provinciales para fortalecer la infraestructura y acompañar el crecimiento demográfico.
Sapag también hizo hincapié en la necesidad de no cometer el error de depender exclusivamente de los recursos naturales.
Al referirse a la denominada maldición de los recursos enfermedad holandesa, explicó que una economía puede verse perjudicada cuando concentra demasiados esfuerzos en una actividad extractiva y deja de lado otros sectores productivos.
Por eso, consideró fundamental aprovechar la riqueza que genera Vaca Muerta para impulsar la industrialización en origen, agregar valor a la producción, desarrollar el turismo y fortalecer otras actividades económicas.
La mirada, sostuvo, debe estar puesta también en las próximas décadas, cuando los recursos hidrocarburíferos comiencen a declinar y la provincia necesite contar con una economía diversificada.
En ese camino, destacó especialmente el papel de la educación y la capacitación laboral. Recordó la importancia de la defensa de las escuelas técnicas durante la década del 90 y remarcó que el desarrollo de Neuquén necesita trabajadores preparados, formación profesional y conocimiento.
En el plano político, el exgobernador se refirió a la situación del Movimiento Popular Neuquino luego de la derrota electoral de 2023, reconociendo que el partido atraviesa una etapa de debilitamiento y necesita reorganizarse.
De cara a las elecciones de 2027, Sapag planteó la conveniencia de transitar una etapa de pausa activa, que permita dar espacio a nuevos dirigentes y fortalecer los cuadros políticos de la organización.
En su visión, el MPN debería trabajar en su reconstrucción institucional y proyectar un nuevo crecimiento hacia 2031, sin perder de vista que la gobernabilidad y el bienestar de Neuquén deben estar por encima de las disputas electorales.
Finalmente, remarcó la importancia de defender la autonomía provincial sobre los recursos naturales. Recordó que la reforma constitucional de 1994 y la denominada Ley Corta de 2006 consolidaron el dominio y la administración de los recursos hidrocarburíferos por parte de las provincias.
En ese sentido, consideró importante respaldar las gestiones que defiendan los intereses neuquinos, incluyendo al actual gobierno de Rolando Figueroa.
A lo largo de la entrevista, Jorge Sapag dejó planteada una idea central: Vaca Muerta representa una oportunidad histórica para Neuquén y para la Argentina, pero su aprovechamiento requiere planificación, responsabilidad y una mirada que vaya más allá de los resultados inmediatos.
El desafío no pasa solamente por producir más petróleo y gas, sino por transformar esa riqueza en infraestructura, educación, empleo calificado, desarrollo industrial y nuevas oportunidades para las próximas generaciones.
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