El México que SHCP quiere vender

2026-09-01 04:10:29 - MUNDO

Tal como se acostumbra previo al inicio del período de sesiones ordinarias de las cámaras del Congreso de la Unión, la bancada mayoritaria, la de Morena, se reunió con diversos funcionarios del gabinete de la presidenta Sheinbaum, quienes acudieron básicamente a exponer los logros de la actual administración. Desde mi punto de vista, y no obstante que se trata de grupos parlamentarios que cuentan con los votos suficientes para sacar adelante incluso reformas constitucionales, en esas oportunidades -que se caracterizan por ser espacios en los que los funcionarios pueden tratar los temas de la agenda de gobierno sin la presión de la formalidad parlamentaria-, los secretarios del gabinete deberían de exponer por dónde está transitando el país, qué factores han impedido que se logren las metas a las que se había comprometido el gobierno, qué desafíos se identifican y de qué forma puede contribuir el grupo parlamentario mayoritario a generar las condiciones para lidiar de la mejor manera posible con esos desafíos.

Después de conocer lo que expusieron tanto el secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador, como el de Economía, Marcelo Ebrard, me queda claro que desde el gabinete hay una especie de desdén por el papel del Congreso. Me referiré al caso del titular de SHCP.

Con base en la presentación que hizo a los diputados de Morena, se queda uno con la idea de que el país transita por un escenario por demás favorable. Según la visión del encargado de la hacienda pública, el país crece a buen ritmo, tiene un mercado laboral envidiable, con bajo nivel de desempleo y salarios creciendo de manera significativa, con una inversión extranjera como nunca, y finanzas públicas con un balance primario –que mide si los ingresos alcanzan para cubrir el gasto de operación del gobierno antes de pagar intereses de la deuda- que al cierre de 2026 será equivalente a 0.5% del PIB y con una deuda pública "en una senda sostenible".

Sin embargo, el secretario de Hacienda prefirió no mencionar algunos temas que le habrían impedido presumir tanto el buen desempeño que estaría teniendo la economía mexicana. Por ejemplo, que las metas intermedias del Plan México están lejos de cumplirse este año y, con toda probabilidad, tampoco el siguiente.

De la misma forma, omitió advertir que, si bien las remuneraciones reales de los trabajadores han crecido, el incremento sostenido al salario mínimo ya empieza a impactar negativamente los indicadores de ocupación. Precisamente ayer Inegi publicó el dato a junio del Índice Global de Personal Ocupado de los Sectores Económicos y del Índice Global de Remuneraciones Medias Reales de los Sectores Económicos, que engloba a los sectores formales privados como la construcción, manufactura, comercio y servicios. El relativo al personal ocupado muestra que entre diciembre de 2018 y junio de 2026 ha sufrido una caída de 3.6%, mientras que el de las remuneraciones medias muestra un incremento de 27.5%. Cada trabajador ocupado gana ahora más, pero hay cada vez menos trabajadores ocupados.

Por otro lado, es preocupante que el titular de la SHCP haya presumido el desempeño de la economía con base en el crecimiento de 2.1% para el segundo trimestre que estimó el Inegi de forma oportuna el 30 de julio y que no haya utilizado el dato revisado por el propio organismo, que el pasado 24 de agosto difundió que el crecimiento durante ese lapso fue de 1.9%. Es un detalle, pero habla mucho de la forma de tratar a los diputados.

Por el lado de las finanzas públicas y el balance primario que se supone se logrará al cierre del año, hay que decir que al menos por lo que hace al período enero – julio, el magro resultado positivo ha sido a costa de un subejercicio del gasto público por 438 mil millones de pesos, o sea, el gobierno optó por dejar de gastar en conceptos que tenía previstos, en Pemex y CFE, por ejemplo.

Con esto, si bien pueden destacarse avances, sería más productivo para los legisladores que funcionarios como el secretario de Hacienda también les digan dónde debe redoblarse el esfuerzo o corregirse el alcance de determinada política. De lo contrario, significa que no reconocen la importancia del Congreso.

Fuente: google.com