Crece la presión de Estados Unidos sobre Brasil

2026-08-06 18:25:29 - MUNDO

La revocación de la visa de la embajadora brasileña en Washington puso de manifiesto un nuevo episodio de la crisis diplomática entre Brasil y Estados Unidos. La nueva medida de la Casa Blanca, bajo el mando del presidente Donald Trump, forma parte de una escalada de tensiones entre ambos países que incluye aranceles, acusaciones de injerencia y discursos cada vez más encendidos.

Inusual, la iniciativa es interpretada como un intento de aumentar la presión sobre Brasilia e influir en el escenario político de cara a las elecciones. La estrategia también remite a un historial de intervenciones, directas o indirectas, de Estados Unidos en los asuntos internos de países de América Latina, según especialistas consultados por DW.

"El contexto de esta situación es el intento de Estados Unidos de influir, de una manera u otra, en el rumbo de las elecciones en Brasil. Quizás este sea el momento en que, desde 1964, Estados Unidos intenta intervenir de manera más directa en los asuntos internos de Brasil, en un contexto vinculado con las elecciones", evalúa Leonardo Paz Neves, profesor de Relaciones Internacionales del Ibmec de Río de Janeiro e investigador en política exterior.

Estados Unidos revocó la visa de la embajadora brasileña en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti, en respuesta a la demora del gobierno brasileño en aprobar al candidato propuesto por Donald Trump para la embajada estadounidense en Brasilia. Según autoridades estadounidenses, la medida podría revertirse si Brasil acepta la designación, aunque se espera que eso no ocurra antes de las elecciones de octubre.

La tensión alcanzó un nuevo pico tras una escalada iniciada el 1 de junio, cuando Estados Unidos anunció la designación del presidente de la Cámara de Representantes de Florida, Daniel Pérez, como embajador en Brasil.

Trump mantiene una estrecha relación con la familia Bolsonaro.Instagram/@FlavioBolsonaro

Sin embargo, el protocolo diplomático establece que el nombre del candidato no debe hacerse público antes de que Brasil otorgue su aprobación formal (el llamado agrément). Recién a fines de ese mes el gobierno estadounidense presentaría oficialmente la solicitud a la contraparte brasileña. Al parecer molesto por la ruptura del protocolo, el gobierno brasileño evitó hasta ahora conceder el agrément.

Para Roberto Uebel, profesor de Relaciones Internacionales de la ESPM, se trata de uno de los momentos más delicados desde el retorno de la democracia en Brasil, aunque considera prematuro calificarlo como la peor crisis de toda la historia bilateral.

"La escalada reúne elementos que normalmente aparecen de manera aislada: imposición de aranceles, acusaciones de injerencia electoral, revocación de visas, demora en la concesión del agrément al candidato para la Embajada de Estados Unidos y, ahora, la revocación de la visa de la embajadora brasileña en Washington", enumera.

Además, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los países, donde los aranceles suelen estar relacionados con cuestiones económicas, como los superávits comerciales frente a Estados Unidos, en el caso de Brasil las medidas tuvieron una motivación política, según Leonardo Paz Neves.

"Brasil fue objeto de dos rondas de estas acciones, una en 2025 y otra en 2026. En aquel momento, en función del juicio al expresidente Jair Bolsonaro y, ahora, debido al apoyo, que me parece ya no tan velado, a la candidatura del senador Flávio Bolsonaro", sostiene.

La escalada también refleja las diferencias ideológicas entre los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump. Las divergencias en temas como democracia, multilateralismo, América Latina y soberanía, sumadas al acercamiento del gobierno estadounidense con sectores de la oposición brasileña, profundizaron el deterioro de la relación bilateral y trasladaron disputas internas al ámbito diplomático. Así, la crisis actual es el resultado de una sucesión de fricciones políticas, comerciales e institucionales, y no de un hecho aislado.

"La cercanía de Trump con la familia Bolsonaro y las declaraciones de autoridades estadounidenses sobre el proceso electoral brasileño aumentan la percepción de que existe un intento de influir en las elecciones de octubre. Washington rechaza esa interpretación y asegura que busca elecciones libres y una relación bilateral funcional", concluye Uebel.

(md/cp)

Fuente: dw.com