México tiene prisa, Trump no

2026-10-29 06:11:16 - MUNDO

La presidenta Claudia Sheinbaum dijo ayer 28 de octubre, que México y Estados Unidos buscan alcanzar un acuerdo comercial antes de las elecciones intermedias estadounidenses del 3 de noviembre. Las conversaciones avanzan, pero sigue pendiente que Donald Trump reduzca los aranceles que impuso a los automóviles, el acero y el aluminio mexicanos. La presidenta aclaró que, haya o no un acuerdo, las negociaciones seguirán después de las elecciones. Para México es importante que concluyan pronto porque necesita recuperar cuanto antes la certidumbre que exigen exportadores, productores e inversionistas.

Sin embargo, Trump no tiene la misma urgencia por llegar a un acuerdo antes del 3 de noviembre porque ha hecho de los aranceles uno de los principales argumentos de su política económica asegurando, falsamente, que benefician a las empresas y los trabajadores estadounidenses y que obligan a otros países a negociar en condiciones más ventajosas para EU. Si redujera los aranceles a los productos mexicanos antes de las elecciones, tendría que explicar qué obtuvo a cambio, porque sin una concesión que pueda presentar como un triunfo, no obtiene ningún beneficio electoral. Le ayudaría anunciar que México comprará más productos estadounidenses, hará nuevas inversiones en EU o restringirá la entrada de productos chinos al país.

Esperar hasta después del 3 de noviembre le permitirá conservar la presión sobre México y conocer si su partido mantiene el control del Congreso o si tendrá que gobernar con una oposición fortalecida. El resultado de las elecciones no cambiarán su política comercial, pero sí le mostrarán el nuevo escenario político en que deberá manejarse.

Por eso México tiene más prisa que Trump, a pesar de que los aranceles también encarecen productos y componentes utilizados por empresas estadounidenses.

La presidenta informó que prácticamente se resolvieron las diferencias entre México y EU sobre las barreras no arancelarias mexicanas y habrá que saber qué aceptó cada gobierno. La reducción de los aranceles es importante para los exportadores mexicanos, pero no a cualquier precio. Si Trump exige nuevas condiciones para el acceso de productos mexicanos a su país, restricciones a inversiones de terceros países en México o compromisos de compra, habrá que conocerlas antes de juzgar el resultado. México debe negociar en función de sus intereses y no de la situación electoral de EU. Una reducción arancelaria conseguida a cambio de obligaciones perjudiciales podría resultar más costosa que esperar unos días.

No existe una fecha legal que obligue a México y EU a cerrar un acuerdo el 3 de noviembre. Tampoco Trump obtendría una ventaja electoral clara, salvo que consiga concesiones que pueda presentar como un triunfo. México necesita mejorar las condiciones para quienes producen, exportan e invierten, y debe negociar con ese propósito. Su urgencia es real, pero no debe por eso aceptar condiciones que de otra manera rechazaría. Si Trump puede esperar seis días, México también puede hacerlo, aunque México sea el que tenga más que perder mientras continúe la incertidumbre.

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Fuente: google.com